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Mostrando entradas de septiembre, 2022

CAPÍTULO XXIV: La sombra de un cuervo blanco.

Después de una ardua noche de trabajo regresó a su hogar exhausto, con el único deseo de reencontrarse con los suyos, besar en la frente a su hijo y mostrarle una copia de la partitura original de la misa de Réquiem en re menor KV 626 de un joven compositor austríaco que sin embargo no sabía que estaba llegando al final de su vida. La había replicado con su mente durante su último viaje, pero aún no se la había podido entregar al pequeño. Su rostro enjuto reflejaba lo arduo de la jornada y en su barba comenzaban a asomar algunas canas. Al llegar, abandonó la dorada hoz con la que labraba la tierra del sector que le habían asignado para trabajar e incorporándose, ingresó a su casa. Su raza llevaba milenios perfeccionando una sofisticada dinámica de producción. Desde que la Tierra vio evolucionar a los primeros seres humanos y estos comenzaron a inquietarse por descubrir que había más allá de las fronteras de la atmósfera, todo tuvo que cambiar. El planeta Marte debió restringirse y ...

CAPÍTULO XXIII: El delgado hilo que sostiene todo.

En medio del desolado camino que conducía hacia l a Hostería, empezaron a oírse unos estruendos anormales y un inmenso cúmulo de nubes grises comenzó a agolparse sobre el camino inhóspito. Trento miró hacia el cielo, torciendo la cabeza y tratando de escapar la mirada a través del vidrio de la camioneta. Entonces su rostro se transformó en las esquirlas de aquel hombre bonachón que había salido al rescate de Sebastián.   A la vera de la ruta que bordeaba el río Hua Hum había unos caballos descansando. Sin embargo, al pasar por el costado, Trento y Sebastián advirtieron en la mirada de los petisos una furia inusitada. Parecía que algo los hubiera poseído, desgarrándoles el instinto animal y sumiéndolos en una condición aún más bestial y primaria.   -               No es buena señal esta, mi amigo.- comentó atemorizado y con una voz de ahogo el viejo hombre de campo.- Vea al cielo… Esas no son nubes de tormenta. La...